17 August, 2010

Y por si esto fuera poco...

Si tuviera que hablar de gente que le pone huevos a la vida, podría estar horas sin salir de los lugares clásicos como los maestros, los jubilados, los que trabajan en hospitales públicos y mil etcéteras más. No lo voy a hacer por muchas razones, pero sobre todo porque es difícil hablar de estas cosas sin parecerse a Pino Solanas.

Ahora, si hay tipos (y tipas) que le ponen garra a la vida, son los vendedores ambulantes. Yo un poco los detesto por interrumpir mis lecturas o mis descansos colectiveriles, pero en el fondo los admiro.
Porque, reconozcámoslo, tienen un laburo bastante choto: tienen que convercerte a los gritos y en 20 segundos de lo que no te pudieron convencer campañas millonarias de publicidad, y encima ahí, en vivo, en un lugar en el que la gente no quiere que le rompan las pelotas.

Igual se pueden dividir en dos tipos: los que se mandan unos speechs impresionantes, le ponen actuación, cambios de ritmo, suspenso, etc.; y los que hablan bajito tododecorrido como cumpliendo una obligación, más que intentando venderte una linterna o un porta CD.

Los primeros, además, no le hacen asco a nada: un día te venden un enchufe-zapatilla + un triple + un destornillador + un Naranjú como si nada; al otro día los ves ofreciendo chocolates como si lo hicieran desde siempre.

En el ferrocarril San Martín hay uno que vende libros, y te hace una venta que ni en las mejores editoriales: te cuenta la historia, define el target al que le va a interesar el libro, te relata la biografía del autor y, como si esto fuera poco, te avisa que en librerías el libro sale 38 mangos pero a él se lo dejan a diezpesosnadamás, porque conoce al dueño. Un genio.


Hace unos años, en el mismo tren, había uno que vendía dagas. O sea, dagas. No da, boludo, es muy fuerte.

Y después están los que venden Carilinas, claro. Esos hijos de puta no tienen que hacer nada: se paran, dicen "3 carilinas por dos pesos" y empiezan a repartir. Así cualquiera.

Y uno se compra el libro y el chocolate, llega a (por ejemplo) una oficina de Anses y se encuentra con los tipos que menos onda le ponen a tu vida. Y ahí es donde te arrepentís de no haber comprado una daga en lugar de esas pilas chinas de mierda que te duran 3 temas de los Ramones o uno de Pink Floyd.

Willie Tanner viaja en subte y compra alfajores Tokke.

24 comments:

Ailen said...

¡Me sorprendió este post mañanero! Por ser martes-post-fin-de-semana-largo lo esperaba para después del mediodía.
Asique bienvenida sea la sopresa que me llevé.
Interesante este tema de los vendedores ambulantes. Siempre me planteé lo mismo sobre los carilineros(?¿): que injusto que algunos corran con la ventaja de vender carilinas y otos tengan que matarse para venderte 3 planchas de stickers que solo ellos saben a que personaje intentaron representar (ya que están en una versión altamente deformada)
¿Cómo hicieron para ponerse de acuerdo y acordar que uno vendería lo invendible y el otro simplemente despacharía mercadería?
¿Existe una mafia de vendedores de carilinas?

La cuestión es que aunque a veces rompan las bolas (y hasta en algunos casos los tímpanos) banco a muerte a los laburantes y músicos de los transportes ;)

Lovely Rita said...

Yo a los vendedores ambulantes los recontra banco, eso sí, si les compro chocolates me fijo la fecha de vencimiento. A los que si no soporto son a los que suben con el charango y el bombo y entran a ladrar canciones de Guaraní o los que venden CD's y ponen lentos clásicos (de esos que pasan en ASPEN) pero DOBLADOS EN CASTELLANO...no podés viejo, no podés...

Anonymous said...

Hay algo muy importante en los vendedores ambulantes y es "la pronunshiashion" de la "s" como también la "R" al mejor estilo victor hugo. Hay una escuela de foniatría para vendedores ambulantes? no cualquiera puede pronunciar correctamente al estilo vendedor ambulante.
Luego está el tema del timbre de voz, hay uno en el Sarmiento que vende "bien freshca la bebida", "bien fría la quilmesh de medio" que cuando te pasa por al lado te rompe el oído.
Hay algunos para sacarse el sombrero por su profesionalismo en el tema. Hay otrosh que...bueno, demoshle un tiempo.

Ro said...

yo compro beldent splash cuando me intercepta el vendedor yendo o viniendo de la facu (mitre-suárez).
también compré encendedor cn linterna, uno para cada progenitor, entregué moneditas a cambio de tediosas tarjetas que terminan en la billetera de mi novio con una dedicación, biromes indestructibles, masticables y por sobretodo, inagotables y quién sabe qué más compré, ya no recuerdo.
me voy que a eso de una y diez pasa el trenq eu lleva al que vende milka enjoy.

Gabba Gabba said...

Buenisima la foto. Willie Tanner... me mataste con eso. Muy bueno.

Diego Ariel Vega said...

En la línea A de vez en cuando aparece un buscavidas que se pega unos chamuyos impresionantes. La verdad que le terminas comprando por la pasión, las historias, el tono, la teatralidad que le pone al asunto, y no importa si vende linternas ultrafotoscobopicas, biromes de cuarenta y siete olores espejitos descoloridos...el tipo se la rebusca tan bien, que pocos pueden resistirse. Un verdadero artista de la venta al paso...

peppers said...

Colo: Juraría que esa foto ya la vi en otro post...

yo a los vendedores ambulantes los recontra banco, en plena crisis del 2001/02 fui vendedor ambulante en Plaza Serrano, vendiendole anteojos de sol a la Patria Sojera, que linda època, me cansaba de vender Infinity y Lacoste de "Once", a los cuales me tomaba el trabajo de quitarles la etiqueta que decía "made in China"...

Ale said...

Esa foto la tuve de perfil en cara de libro, de ahí la recuerda mi estimado amigo.

Me hubiera encantado ser embaucado por usted en la Plaza Serrano, sépaló. Igual no tenía ni para las etiquetas que usté tiraba. Como ahora, bah.

Cazador said...

Al San Martin le puse "El tren de los vendedores infinitos" en el 99, cuando iba de Morris a Palermo, casi todos los dias.

Johnty said...

A mi me rompen soberanamente las bolas los "Músicos" de tren cuando son malos, pero malos en serio. Los cagaría a pinhas. Me han cagado innúmeros viajes y afectaron muy negativamente mi nivel de vida.

Si no son horribles, todo bien. Tendrían que tomarles examen antes de subir: Si zafás, subí y tocá y ganate la vida. Si sos insufrible, andá a practicar a tu casa, trabajá en un lavadero de autos o morite, pero no me rompás las pelotas.

También me molestan los vendedores y mendigos que me obligan a llevar encima de la pierna su producto a pesar de que gentilmente yo decline. Si le digo "te agradezco mucho, pero no" y me tira el cosoquevende / estampita encima me caliento.

Si no me tira encima el cosoquevende/estampita, somos amigos de nuevo y le deseó que sea feliz, gane millones y le haga bien el orto a Jennifer Capriati.

florinónimous said...

johnty es pasíon!
Yo tampoco me banco a los músicos, hay una banda de tres flacos en el urquiza a los que les mandaría a los mariachis el sábado a la noche y a los testigos de jehova el domingo a la mañana.

Sanguche said...

Yo en una epoca era comprador compulsivo de las cosas que venden los vendedores ambulantes.
He dejado esas costumbres, pero no fueron malas epocas.
Ahora cuando aparece uno no le compro, pero me bajo del bondi arrepintiendome.

Despe said...

En Rosario en una época había un vendedor ambulante de colectivos que vendía cualquier pelotudez, pero... vestido de payaso. El tema es que era re maldito, era Chucky más o menos. Si no le comprabas te re cagaba puteando a dos manos en el medio del interno...

Igual tenés razón, le ponen garra, nadie quisiera llegar a tener que ganarse la vida así.

El vendedor de libros: un VISIONARIO. ¿Compraste alguno? ¿Pudiste comprobar si leyó alguno el tipo?

Anonymous said...

Hace poco, no recuerdo en qué transporte, compré algo que si lo llegan a ver, no lo dejen pasar. Es una lapicera, china, berreta, apenas si escribe, pero que sobre el ¿lomo? tiene un bordecito de metal, que uno lo mira y dice esto qué es, pero tirás y... ¡sale un almanaque!

Es lo mejor que vi en mi vida.

pai said...

yo compre 5 abrochadoras llavero de 5 cm que obvio! nunca abrocharon absolutamente nada,las miras fijo y se derriten (porqueeeeeeee??????????????)

y admiro a los que cantan, tocan instrumento y sin agarrarse no se caen en el colectivo. aunque canten feo con el sanguche (arriba presente) aplaudimos a morir!

Javier! said...

Párrafo aparte para los vendedores de chips de celulares... hace 3 años que CTI se llama Claro, pero no, siguen insistiendo.
"Hay chi de celulare! toda las empresaaa!! Ceteí, Moviestar, Personalll". No es por ofender (seguro ofendo a alguien, pero bueh), pero no puedo evitar morir de risa por dentro (y a veces por fuera) cuando oigo el anuncio.
Ah, y un grande el barbita que canta canciones de Savina en el tren que me lleva de Nuñez a mi querido Tigre, un artista poco reconocido a mi entender.

Saludos.

Javier! said...

Totalmente Off-topic, pero no encuentro el post de los nombres de los clubes de fútbol.. Ayer, viendo un resumen en I-es-pi-en, descubrí que hay un equipo suizo llamado "Young Boys".
Increible, pibes jóvenes! Me encantó, y desde aquí quiero hacer un petitorio al Senado de la Nación (?) para que traigan a los muchachos suizos a la Argentina, y la Afa lo incluya en primera división, para que juegue el clásico con Newell's Old Boys, hasta que vuelva Rosario Central =)

Ahora sí, chau!

Mary Reed said...

Por suerte viajo regularmente en un bondi diferencial.
Es decir, un bondi con 1/3 de paradas que el habitual, más rápido y que claro, vale un poco más.

Ergo, puedo dormir 15 minutos más todos los días, y zafo de los vendedores ambulantes (no se suben a diferenciales)

Ahora, si algún día llego a ver un especímen como el de la foto, Dios no permita, espero tener una daga a mano, para poder terminar con mi vida bien rápido y sin sufrimiento.

Besos montevideanos.

Marcos Pfeffer said...

Hoy subio un intento de arekrishna con una minita hippie o yippie (capusotto) que decia estar a favor de la paz mundial y por eso vendia unos libros para que uno no se enojase. Increiblemente vendieron uno, pero el tipo que lo compro era muuuuuuy raro. De esos que de repente matan a todos en la oficina. ESOS.

A veces uso la linea belgrano (villa rosa-retiro) y me doy cuenta que los productos los venden mucho... pero MUCHO mas barato. como que depende el tren cambia el dolar o algo asi...

Yo odio a los nenitos del subte que te vienen a dar la mano mugrienta y se te ofenden si no se las das. ahhhhh

El de los libros es tremendo al gente se los re lleva, a mi casi me convence pero es OBVIO que solo leyo la contratapa y busco en wikipedia.

sin mas me despido hastachau

Anonymous said...

Despues estan los vendedores que tienen discipulos lo cual no es poca cosa como ese del mitre que empieza a repartir cadenitas contando su problema y cuando pasa remata con un: "pero estas cadenitas, mis amigos, no las vendo, las regalo.." y te hace sentir bien culpable
La otra vez lo veo en la terminal dandole instrucciones a otro vendedor que hablabla exactamente, igual lo que se dice hacer escuela

eMe said...

Jajajajajajaaaa debo confesar que algunos me caen simpáticos, tiene maña para vender.

Ahora, la foto... era necesaria???

eMe said...

Ah!!! y una confesión más profunda y vergonzosa: una vez pensé, qué lindo canta ese muchacho (realmente era así) y qué linda canción!!!

Bajé enamorada, posta y cuando busqué la canción para ver qué belleza de letra... eros ramazzotti.

Me deprimí una semana...

CynAcu said...

En el Mitre (yo soy una chica de ZN viste?) hay un vendedor ambulante que ofrece calculadoras cientificas y el hijo de puta las vende como si fuera Licenciado en Matematicas, no podes crerr que esa mierda tenga tantas pero tantas funciones absolutamente inutiles, pero capaz que se las compras. Y si te vende billeteras de cuero, bue sin palabras la calidad del cuero de vaca y blablabla un Grosso como el escritor de este blog! :P

CynAcu said...

Aclaro, los banco a muerte a los locos!