18 November, 2009

Verdades que duelen

Me acuerdo bastante bien cómo me enteré la verdad sobre Papá Noel y los Reyes Magos: el típico amiguito de la cuadra que ya lo sabía y, supongo que enojado por haberse enterado, decidió contarlo al grito de pero cómo no sabés que... (no digo la frase por si hay algún niño googleando “papá noel+piloto+enanos pijudos” o algo así).
Recuerdo que esa terrible verdad me dejaba con una doble sensación de ser un paspado: primero, que lo que uno creía no era cierto; segundo, que los demás lo sabían y uno no. Como dijo Peto Menahem en la radio: conocer la verdad sobre Papá Noel y los Reyes es nuestra primera gran desilusión.
En mi caso, quien llenaba el arbolito de regalos a las 11:58 era mi abuela, y jamás en la vida la pudimos enganchar. Con uno de mis primos que tenía la misma edad, hacíamos operativos comando con vigilancia, trampas y mil giladas más. Todas al pedo. Supimos que era mi abuela porque muchos años después lo confesó mi vieja; recién ahí le solté las cadenas, la dejé ir al baño y le di agua.

Pero, por estas cosas que pasan, involuntariamente la vida me puso del otro lado: de grande fui yo quien tuvo que ver la cara de desilusión de mi propia madre cuando le dije pero cómo no sabés que Milagritos López es Fernando Peña. Le cagué la vida, pobre, y sin intención.

Yo creo que el mito de Papá Noel y Milagritos López lo inventaron los políticos, para curarnos de espanto desde chiquitos. Después de descubrir semejantes verdades, los chanchullos de un presidente son poca cosa.


Mi abuela disfrazada. No era muy linda, pobre.

15 comments:

Lovely Rita said...

Al de la foto lo pintas de verde y es El Grinch JAJJAJAJAJAJJJJAJJAJAJA!!!!!

Carlite said...

En mi caso, después de la gran desilusión de saber que me mintieron en la cara repetitiva, descarada y premeditadamente tuve de más grande la desilusión de no poder evitar hacerlo a mis hijos.
Lamento decir que me venció el establishment. No hubo manera de vencer el hecho de que hay que mentirles a los chicos.
Lo más loco es que en la actualidad, en mi casa (donde el de menor edad tiene 14 años) todavía se sigue con la tradición, con Papá Noel disfrazado incluído (en nuestro caso es una Mamá Noel) y bolsa de regalos, secretos y todo.
Es así, mi mujer se fascina con la Navidad, y hasta se disfraza para entregar los regalos para nochebuena.
La única cosa que hace que no me sienta del todo mal con todas estas cosas que detesto, es que la veo a ella realmente feliz.

LeO said...

Recuerdo el instante preciso donde la verdad fue develada. Fue una enorme desilusión, con riesgo de infarto y casi termina a los golpes.

"Pero si yo la escucho todos los domingos en Aspen", me repetía, ya con la presión por las nubes del disgusto.
Mi viejo no me creía que M. López era Peña.

MARIA said...

En mis tiempos la cosa era asi, un amigo tuyo te preguntaba¿Vos estas avivado?, decirle que si era que ya sabias todo, y vos tabien se lo decias a otros amigos. Con mi hijo mayor cuando le fui a decir la verdad ya sabia todo y no dijo nada por miedo a perder los regalos, o sea que nos jodio él a nosotros.

florinónimous said...

Piloto, una amiga en común fue quien me "avivó" mientras jugábamos a la paleta.

Ese tipo de preguntas al estilo vos sabías que... no se olvidan jamás, como cuando un chico que me gustaba en las vacaciones me dijo: vos sabés que son los forros no? y ante mi respuesta de sí, se usan para los cuadernos de clase, largó una carcajada sarcástica que hizo que me lamente hasta la actualidad.

in-macanuda said...

la verdad que no me acuerdo como me entere de toda esa mentira infantil, lo que si me acuerdo que me encantaba decirle a todo niño que se cruzaba conmigo en una fista que no exitia tal papa noel ni ningun reye mago. igual te digo es bastante cruel! tanto para el chico como para los padres que no pueden costear lo que el nene pide...papa noel existe solo en los corazones de los niños pudientes...que descaro

Shimmy1977 said...

Cómo... no existe?

Carlite said...

Flori, sólo para aminorarle un poquito la autoflagelación, le digo que si el pibe le preguntó eso, es porque la respuesta le llamaba la atención, ergo: él tampoco tenía idea y se acababa de enterar.
Porque no creo que a otra chica le pregunte: vos sabés lo que son los lápices no?

C.A.Martinez said...

Yo lo descubrí solito, me resulto sospechoso que siempre a las 12 todos subiamos a la terraza a ver los fuegos artificiales y mi vieja siempre se quedaba "en el baño". Así que lo descubrí solito y no me desilucione nada.. es mas, me creia un vivo barbaro que lo habia descubierto y mi hermana no.

Flavio said...

Digan lo que quieran, pero Papá Noel, los Reyes Magos, el Ratón Pérez, el cuco y la gripe A son verdades con un toque de fantasía. O fantasías con un toque de verdad. O algo así.

El-Nico said...

Yo lo sabía, pero mi misión por las últimas dos navidades antes de la impostergable aceptación de los echos era descubrir in fraganti a mi vieja. No pude lograrlo, aparentemente siempre me distraía por el tiempo justo, faltando poco para las 12.

florinónimous said...

carlite, sí divino, pero como dijo santo biasatti si hay algo de lo que no se vuelve es del ridículo!

eMe said...

MIlagritos... cómo la extraño.
Mire, yo no recuerdo cómo me enteré. Sé que a mi hermana se lo dijo un vecino y allá partió mi vieja a cagarlo bien a pedos.
En el caso de mi ahijado (que ahora tiene 11) una de las navidades detectó el trabajo de ingeniería que habíamos hecho y le dijo a la madre: "mirá mamá, papá noel usa el mismo piolín que nosotros", porque desde que nació colgamos la bolsa roja vacía con las cartas y un cencerro y cuando la llenan, hacen sonar el coso ese.

Obviamente toooodos adentro y piolín en mano "tolón tolón"... en fin...

Carlite: si no lo tomara como "mentirles" quizás no le hubiera resultado TAN pesado. El mismo ahijado que menciono está educado sin ningún vestigio de religión y sólo se festejó navidad y reyes para sostenerle ese momento mágico de abrir los regalos, y la salida del tema no fue traumática porque ningún amigo se le adelantó. Es más, le pidió a mi hermana que no comente que él ya se había avivado así le seguíamos regalando. Un ladrón el pibe :)

Anonymous said...

yo no creo que le diga a mis hijos semenjante cosa, no creo que sea necesario el engaño y menos para cubrir a un gordo albino que esta todo abrigado y barbudo en pleno diciembre. no tiene nada que ver con nada... y no me vengan con la ilusion y la fantasia!! no hace falta engañar a los chicos para imaginar fantasear o jugar
bueno esto pienso yo, JA!
sofi

Ale said...

Sofi: a los chicos hay que engañarlos siempre. SIEMPRE. ¿Se les podría decir la verdad? Sí. ¿Sería mejor? Sí. ¿Queremos hacerlo? No. Hay que engañarlos, mentirles, estafarlos. Que sufran, que aprendan que la vida es una mierda. Y toda la vida eh. Hasta el último instante. Recién ahí les confesamos que la vida no es tan chota, pero que bueno, es lo que hay.

Eso es amor, quétecré.