28 August, 2009

No, equivocado

Mi casa actual es la tercera en la que me tocó vivir a lo largo de mi vida.
En las dos primeras tuve que lidiar con algo que nos pasa a muchos pero no deja de ser mitad gracioso mitad hinchapelotas: tener un número de teléfono muy parecido al de otro lugar.

En la primera, el número terminaba en 2194 y mucha gente, mucha, llamaba confundida con el 2914… que es el de la casa de velatorios de Santos Lugares. O sea, un bajón. La gente que llama a una casa de velatorios no es gente que está precisamente feliz y que a uno le de ganas de escucharla. Y, por supuesto, más de uno llamaba a las 3 de la mañana.

Me mudé y pensé, oh tonto iluso, que el problema iba a quedar en el pasado. Pero no, claro que no, porque la vida es una mierda, y en este caso quasi compartíamos número con uno que levanta quiniela. Por supuesto que nunca llegué a saber cuál era el teléfono del transa porque, cuando preguntaba “¿con qué número quiere hablar?”, me cortaban. La conversación era muy tonta: detrás del ¿Holá? de rigor siempre venía el ¿Matutina? ¿Los 20? y cosas así. Con el tiempo pasé de decir “equivocado” a cantar números que no eran y huevadas semejantes. Hasta que, de un día para el otro, dejaron de llamar. Se ve que al trucho lo metieron en cana o cambió el teléfono.

En esta casa de ahora no llama nadie equivocado (en realidad no llama casi nadie, pero bue) y, la verdad, un poco lo extraño.

Sí, un salame.

PD: mientras estaba publicando esto, literalmente, llamó un cliente queriendo hablar con otro lugar. O sea, macho, hay un contestador que te dice “usted se ha comunicado con…”. En fin.


"¡¿Cómo que ahí no es la quiniela?!".

19 comments:

Soleax said...

hace cinco años vivo en esta casa y los primeros tres una o dos veces por semanas llamaban de una escribania preguntando por Facundo Salvador.
Tres años lo estuvieron buscando pese a mi aclaracion de "No vive acá! no lo conozco! Equivacaaaadoooooooooo!"

peppers said...

Jugale a los huevos a la cabeza en la vespertina de provincia y entre rios

Flavio said...

El teléfono de mi pieza terminaba en 3095 al igual que una remisería del barrio. Años escuchando cada madrugada el "riiiiiiiiiiiiiiiing" de ese maldito antiguo aparato del demonio me convirtieron en el ser odioso que soy ahora. ¿Qué se pensaban, que nací así? Bueno sí, pero eso lo empeoró.

Carlite said...

Esta es de anoche 0:30 hs.

-Hola está Chofy?
(pendeja de 20 que vivía en la casa hasta que llegamos nosotros. Todo el barrio tiene pintadas con su nombre y con diferentes caligrafías)
-No, no vive más acá
-Por favor, necesito hablar con ella
-Flaco, hace un año que no vive más acá
-Pero estábamos hablando recién y me cortó
-Pero no era de acá...
-Pero yo la había llamado ahí
(se notaba lloroso el pibe)
-Ahora entiendo por qué te dejó... no podés ni saber qué número estás marcando...
(se lo merecía por pelotudo)
-...
-Vos me estás llamando de un celular, no?
(tengo CallerId)
-Sí
-Porque no te fijás el número donde llamaste antes?
-Tenés razón gracias
-De nada...

Sin palabras.

Diego said...

En mi casa llamaban pidiendo turnos para una clinica para adelgazar.
Mas de una vez di un turno....

eMe said...

Uhhh
Hace varios años, una de las tantas veces que se recalentó el tema de Malvinas, algún hijo de muy mala madre armó mal una gacetilla y tuve la desgracia que MI teléfono saliera en ella.

Durante una semana atendí bien bien tempranito a las producciones de todos los programas de radio, pero no lograba saber por dónde venía el tema.

Un día busqué en Google al tipo por el que preguntaban y me desayuné que era un diplomático de no sé qué.

Una de las productoras que llamó, cuando le pedí por favor que me confirme si lo que había salido mal era la gacetilla desde Cancillería me dijo que sí, efectivamente. Le di tanta pena que me dijo "no te preocupes, con un mensaje te lo doy de baja rápido".

Nadie más volvió a llamar (por ese tema) una reina!!!

Besos y buen finde!

johi said...

A mi me pasa ahora, en este dpto en el que vivo...

mi contestador dice quien soy, y dejan pedidos de farmacia.

o las viejas que llaman millones de veces preguntando por la vieja anterior que vivía acá.
Una me llego a preguntar si se había muerto!

Estamos todos locooos!!!

El-Nico said...

Con el teléfono creo que una vez me pasó, pero la que más me recuerdo es con la dirección:

Se instaló un puterío en mi antigüo Jardín de Infantes, a 2 casas de por medio de la mía, y no se por qué mierda, todos iban a tocar timbre a mi casa a cualquier hora. Obvio que nadie decía que era lo que buscaba.
Para colmo tengo 2 timbres, uno para la casa de adelante y otro de la de atrás, así que cuando le decía que no era acá me tocaban el otro timbre.

Lo más gracioso era cuando atendía mi abuela (82 años, unos 78 en esa época). Nunca pude verle la cara a ningún flaco, pero me hubiese encantado verla! Tendría que haberle dicho a mi abuela que diga "Pasá nene que me voy a lavar y te atiendo".


Duró poco, minas feas, quejas del barrio, en dos meses ya no estaba más.

El-Nico said...

puse antigüo, si, me la banco, cuál es?

Carlite said...

Tu abuela tendría que recibirlos diciendo "Pasá nene que me voy a sacar los dientes y vengo".

florinónimous said...

buenísimo lo del puterío!
A mi en el actual teléfono me dejaron varios mensajes de personas que querían alquilar pelucas (?).
Flavio, ¿en el teléfono de "mi pieza"? qué bueno eso!
que vuelva la casa de padre silberman!!!!!!!

juan said...

A mi me llaman familiares y amigos de los que vivian antes en mi casa. Lo raro es que los llaman familiares cercanos ¿no le avisaron a los padres y los hermanos que se mudaron hace mas de un año?

Johnty said...

En mi oficina de Vila Velha, me llaman seguido para hablar con el "Padre Pedro", uno de los tantos pastores evangelicos roba-ancianas que pueblan este gran pais.

Desde mi atea posicion, a veces les contesto y los guio en su fe, pero se dan cuenta por el tonito que soy gringo y al rato me putean y cortan.

alelé said...

Me pasa con Oca... mas que nada me entero los sabados a la mañana en el medio de mi vigésimo sueño!

Suburban Gal said...

Casa de una amiga que tiene el numero igual al de un sistema de ventas de entradas de teatro excepto que el de ella empieza con 4 y el del sistema con 5.
Una vez le vendi a una vieja dos entradas para una obra en el paseo la plaza fila 3 butacas 10 y 11. jajaja

Tu Patagonia said...

LA LUZ MALA, LA LUZ MALA, LA LUZ MALA!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

Ale said...

¡La luz mala, no me acordaba!
Hace unos años, cuando vivía en mi segunda casa (la de la quiniela), me empezó a llamar una vieja que gritaba "¡¡¡la luz mala la luz mala la luz mala!!!" y me cortaba. Duró el tiempo suficiente como para descartar bromas de amigos o similares, así que concluimos en que era una vieja limada y nada más, pero qué cagazo me pegué la primera vez... Después no llamó más, sería la que levantaba quiniela.

cabeza de pija said...

Siempre que pensés que nunca puede ser peor, volvelo a pensar.

Sanguche said...

El numero de mi casa termina con 96, el de la veterinaria con 90.
He atendido un par de caniches hasta ahora. Las viejas no te dan tiempo para decirles que estan equivocadas, que ya te empiezan a decir los sintomas.

El de mi laburo es igual al de tribunales, el despacho de no se quien. En ese no puedo joder, pero una vieja llamo 6 veces seguidas.

Tremendo...